Experimentamos en primera persona, la falta de unión de eslabones en la cadena de coordinación entre distintas administraciones públicas en el abordaje de adicciones y drogodependencia sin apego a la ley:

– Protocolo sociosanitario 12/2008.

– Ley 1/2016 de atención integral de drogodependencias y adicciones.

Esta realidad conlleva en la mayoría de los casos a la cronificación de los trastornos y/o patologías y a la revictimización de las familias.

Todo esto nos llevó a unificar fuerzas, a unir nuestros propios eslabones, cansadas/os de la situación de desamparo institucional que sufren nuestros/as allegados/as y nosotros/as mismos/as.